lunes, 19 de octubre de 2009



- Es un día oscuro, me apresuro por las calles y presiento que alguien me sigue... sí alguien me sigue. No quiero observar, no... me da miedo. Pero ¡Que más da! observo y era él, ese hombre que un día YO AMÉ, pero no, ya no; no de nuevo... Se aproxima y pregunta el por qué de mi huida, yo petrificada en mis pensamientos no contesto. Vuelve a preguntar lo mismo y en ese momento es en el cual mejoro y contesto que estoy escapando del Mundo; de este Mundo, el cual ya no tiene juicio. Nuevamente corro, entre tanto siento como una lágrima recorre mi mejilla... No quiero mirar detras de mis hombros, ¡No!, tengo pánico, no quiero saber nada... Seguí corriendo y el camino se hacia infinito. Nunca supe si él permanecío ahí...

No hay comentarios:

Publicar un comentario